A las mujeres con
epilepsia les preocupa a menudo saber si pueden quedar embarazadas y
si tendrán un bebé sano. Esto es generalmente posible. A pesar de
que algunos medicamentos para evitar las crisis y algunos tipos de
epilepsia pueden reducir el interés por la actividad sexual en la
persona, la mayoría de las mujeres con epilepsia pueden quedar
embarazadas. Además, las mujeres con epilepsia tienen un 90 por
ciento o más de posibilidades de tener un bebé normal y saludable, y
el riesgo de defectos de nacimiento es solamente de cerca del 4 al 6
por ciento. El riesgo de que los niños de padres con epilepsia
desarrollen ellos mismos la epilepsia es solamente de cerca del 5
por ciento, a menos que los padres tengan un tipo de trastorno que
sea claramente hereditario. Los padres que están preocupados de que
su epilepsia pueda ser hereditaria pueden consultar a un consejero
genético para determinar cuáles pueden ser los riesgos. Durante el
embarazo se puede realizar una amniocentesis y un ultrasonido de
alta resolución para verificar que el bebé se está desarrollando
normalmente y, si se sospecha de un problema, se puede utilizar un
procedimiento llamado prueba de alfafetoproteína sérica para hacer
el diagnóstico prenatal de muchas condiciones médicas.
Hay varias precauciones que las mujeres deben tomar antes y durante
el embarazo para reducir los riesgos asociadas al embarazo y al
parto. Las mujeres que están considerando quedar embarazadas
deberían hablar con sus médicos para saber de cualquier riesgo
especial asociado con su epilepsia y los medicamentos que están
tomando. Algunos medicamentos contra las convulsiones, especialmente
el valproato, la trimetadiona y la fenitoína, se sabe que aumentan
el riesgo de tener un niño con defectos de nacimiento como paladar
hendido, problemas cardíacos o defectos en los dedos de las manos y
de los pies. Por esta razón, el médico le puede aconsejar a la mujer
cambiarse a otros medicamentos durante el embarazo. Antes de tratar
de quedar embarazada, la mujer debería, siempre que sea posible,
darle al médico tiempo suficiente para cambiar los medicamentos en
forma adecuada, lo cual incluye el tiempo necesario para ajustar la
dosis de los nuevos medicamentos y para hacer pruebas que permitan
determinar cuándo se han estabilizado los niveles sanguíneos de los
medicamentos. Las mujeres también deberían empezar a tomar
suplementos vitamínicos prenatales con bastante anticipación,
especialmente que contengan ácido fólico, el cual puede ayudar a
reducir el riesgo de ciertos defectos del nacimiento antes de
concebir. Las mujeres que se dan cuenta que están embarazadas pero
que todavía no han hablado con el médico sobre las formas de reducir
los riesgos deberían hacerlo tan pronto como sea posible. Sin
embargo, deberían seguir tomando los medicamentos contra las crisis
epilépticas tal como han sido recetados hasta ese momento para
evitar crisis que pueden ser prevenibles. Las crisis durante el
embarazo pueden dañar al bebé en desarrollo o causar aborto
espontáneo, particularmente si las crisis son graves. No obstante,
muchas mujeres que han tenido crisis durante el embarazo han tenido
bebés normales y saludables.
Las mujeres con epilepsia a veces experimentan durante el embarazo
cambios en la frecuencia de sus crisis, aún sin cambiar de
medicamentos. Cerca del 25 al 40 por ciento de mujeres tienen un
aumento en la frecuencia de sus crisis mientras están embarazadas,
mientras que otras pueden tener menos crisis durante el embarazo. La
frecuencia de las crisis durante el embarazo puede ser influenciada
por una variedad de factores, entre ellos el incremento del volumen
sanguíneo durante el embarazo, lo cual puede diluir los efectos de
la medicación. Se deben vigilar los niveles sanguíneos de los
medicamentos contra las crisis en las mujeres durante y después del
embarazo y ajustar las dosis como corresponde.
Las mujeres con epilepsia que están embarazadas deberían tomar
vitaminas prenatales y dormir lo suficiente para evitar las crisis
causadas por la falta de sueño. También deberían tomar suplementos
de vitamina K después de las 34 semanas de embarazo para reducir el
riesgo de un trastorno de coagulación sanguínea en los recién
nacidos llamado coagulopatía neonatal, que puede ser causado por la
exposición fetal a los medicamentos contra la epilepsia. Por último,
deberían recibir un buen cuidado prenatal, evitar los productos del
tabaco, la cafeína, el alcohol y las drogas ilegales, y tratar de
evitar el estrés.
El parto generalmente procede de forma normal para las mujeres con
epilepsia, aunque existe un riesgo levemente mayor de hemorragia,
eclampsia, parto prematuro y cesárea. Los médicos pueden administrar
medicamentos antiepilépticos por vía intravenosa y vigilar los
niveles sanguíneos de los medicamentos anticonvulsivantes durante el
parto para reducir el riesgo de que el parto desencadene una crisis.
Después de nacer, los bebés tienen a veces síntomas de abstinencia
de los medicamentos contra las convulsiones que toma la madre, pero
esos problemas desaparecen en unas pocas semanas o meses y
generalmente no causan efectos graves o de largo plazo. Los niveles
sanguíneos de los medicamentos anticonvulsivantes deberían revisarse
frecuentemente en la madre después del parto, debido a que la
medicación a menudo necesita ser disminuida.
Los medicamentos contra la epilepsia no deberían influenciar la
decisión de la madre de amamantar a su bebé. Solamente un número
pequeño de medicamentos contra la epilepsia son secretados en la
leche materna, generalmente no en cantidades suficientes para dañar
al bebé y en cantidades mucho menores a las que el bebé estuvo
expuesto en el vientre materno. En contadas ocasiones, el bebé puede
estar excesivamente somnoliento y alimentarse mal, por lo que estos
problemas deben ser vigilados muy de cerca. Sin embargo, los
expertos creen que los beneficios de amamantar al bebé superan los
riesgos que puedan existir, con unas contadas excepciones.
Para aumentar el conocimiento de los médicos sobre la forma en que
los diferentes medicamentos contra la epilepsia afectan el embarazo
y las posibilidades de tener un bebé saludable, el Hospital General
de Massachussets (Massachusetts General Hospital en inglés) ha
iniciado un registro nacional de mujeres que toman medicamentos
antiepilépticos mientras están embarazadas. A las mujeres que se
inscriben en este programa les dan materiales educativos sobre la
planificación antes de concebir y el cuidado perinatal y se les pide
información sobre la salud de sus hijos (esta información se
mantiene en forma confidencial). Las mujeres y los médicos pueden
comunicarse con este registro llamando al 1-888-233-2334 ó
617-726-1742 (fax: 617-724-8307).
Las mujeres con epilepsia deberían están enteradas de que algunos
medicamentos contra la epilepsia pueden interferir con la eficacia
de los anticonceptivos orales. Las mujeres que deseen utilizar
anticonceptivos orales para prevenir el embarazo deberían hablar de
esto con sus médicos, quienes también pueden recetar una medicación
antiepiléptica diferente o indicar otras formas de evitar un
embarazo no planeado.
National Institute of Neurological
Disorders and Stroke (NINDS)
National Institutes of Health
Brain Resources and Information Network
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